San Juan Bautista de La Salle(Jean-Baptiste de La Salle) (30 de abrilde 1651, ReimsFrancia- 7 de abrilde 1719, Saint-Yon, Distrito de Ruán) fue un sacerdote y pedagogo francés innovador, que consagró su vida a formar maestros destinados a la educación de hijos de artesanos y de niños pobres de la época. Fue el fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, Instituto religioso católico de carácter laical dedicado a la educación de niños y jóvenes, especialmente de los más pobres.

 

El 15 de Mayo de 1950, el Papa Pio XII, respondiendo a la petición de dar a los educadores de todo el mundo un Santo Patrono, alguien cuya vida y ejemplo pudieran inspirar el trabajo que realizan día a día con los niños y jóvenes, les propuso a uno de los pioneros de la educación, el Fundador de los Hermanos, San Juan Bautista De La Salle.

Probablemente su existencia habría pasado desapercibida si se hubiera contentado con vivir de acuerdo a su clase social adinerada, sin preocuparse por hacer ninguna obra excepcional en favor del pueblo necesitado. Pero la fuerza misteriosa de la gracia de Dios encontró en él un instrumento dócil para renovar la pedagogía y fundar las primeras escuelas profesionales y las más antiguas escuelas normales y fundar una Comunidad religiosa que se ha mantenido en principalísimos puestos en la educación en todo el mundo. Este santo fue un genio de la pedagogía, o arte de educar.

 

SU OBRA

Impresionado por la situación de abandono en que vivían los hijos de los obreros y de los pobres de la Francia de su época (1680), San Juan Bautista De La Salle fundó el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, como respuesta concreta a dicha situación.

El nombre de Hermano, con el que San Juan Bautista De La Salle designó a los miembros de su comunidad religiosa, obedece a que la fraternidad es la característica de su vida comunitaria. Los Hermanos quieren ser, al mismo tiempo, hermanos entre sí, hermanos de los adultos a quienes tratan y hermanos mayores de los jóvenes que se les confían.

El Señor De La Salle revolucionó el sistema de enseñanza de su época y logró democratizar la educación en una época en que asistían a la escuela sólo niños privilegiados. San Juan Bautista De La Salle hizo posible el que los demás niños, cuyos padres eran pobres, pudieran también recibir educación en las Escuelas de los Hermanos.

De La Salle escribió numerosas obras, pero las más importantes son: La Regla de los Hermanos, el Método de Oración Mental, el libro de las Meditaciones, la Guía de las Escuelas y diversos tratados de religión y urbanidad.

En muy pocos años la obra educativa del Señor De La Salle se extendió por toda Francia. Hoy ha sobrepasado esas fronteras y es ya una modalidad universal.

La finalidad del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas es la de procurar educación cristiana, humana y científica a los niños y jóvenes, especialmente a los más pobres.

San Juan Bautista De La Salle se percató de lo importante que era poder contar con educadores competentes; y en ello empeñó toda su vida. Se convirtió así en el Padre de la Formación de Maestros y en el Fundador de una Congregación dedicada exclusivamente a la educación, los Hermanos de las Escuelas Cristianas, conocidos también como Hermanos De La Salle. El Santo De La Salle no fue un teórico soñador de programas, sino un organizador práctico y, a la vez, profundamente preparado.

Los miembros de la sociedad fundada por San Juan Bautista De La Salle son religiosos laicos de vida consagrada. Se dedican a la enseñanza y a la formación integral de los jóvenes. No excluyen a nadie de sus centros educativos pero trabajan preferentemente con los hijos de los pobres.

En la actualidad el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas ejerce presencia educativa en más de 80 países del mundo, en los que más de seis mil Hermanos, secundados por un selecto grupo de profesores seglares trabajan por la educación integral de centenares de miles de jóvenes.

En el año 1990, Año Internacional de la Alfabetización, la UNESCO otorgó al Instituto de Hermanos de las Escuelas Cristianas, el “Premio NOMA de alfabetización 1990”, por su excelente trabajo, en ese campo de la educación, en todo el mundo, tanto con los niños como con los adultos.